julio 17, 2009

Never Again


Hagamos votos para que nadie más tenga que andar con su testamento bajo el brazo. Preservemos la democracia como un valor supremo, pues solo basta con recordar aquel 17 de julio de 1980, para estremecernos al infinito por las vidas cegadas y la gente desaparecida. Salúd por la justicia, que a veces tarda y a veces llega. Un homenaje a la gente que todavía busca a sus seres queridos y esperemos que la verdad sea esclarecida para lograr paz en las almas de los que se fueron y de los que aún quedan.

julio 09, 2009

El poder y la caída


En la dimensión humana, sólo se llega a sentir lástima, pues es difícil sentir alegría o similar sentimiento por la desgracia de alguien. En la dimensión histórica, es un hecho que cierra un ciclo de una pesadilla, que se inició en la farra del poder y que costó a familias bolivianas sangre, luto y dolor. En la dimensión de la necesaria reflexión y la perspectiva, nos enseña que el poder es efímero y tarde o temprano se llegan a pagar las deudas asumidas. Gran lección para los soberbios que creen que el poder durará toda la vida. Por lo pronto, muchos bolivianos dormirán en paz a partir de esta noche.

junio 30, 2009

Defender el principio de la democracia


Vivimos tiempos de emergencia y la democracia entra en cuestión. Las ideas buscan plasmarse en hechos que gustan a unos y afectan a otros. Hay quienes buscan entender la democracia en los fusiles para hacerse del gobierno, como en Honduras; pero hay otros que desde fuera increpan la defensa del principio democrático con los mismos fusiles, como el caso de Hugo Chávez. Ni uno, ni lo otro, la democracia es un principio que involucra el respeto a las voluntades de las mayorías, pero también la tolerancia a las ideas de las minorías; es la convivencia pacífica en medio de consensos y disensos; es el poder de la aceptación más allá de nuestras subjetividades. La presión busca hacer fuerza en los eslabones más débiles y las acciones perversas esperan lascivamente el desenlace violento en detrimento del espíritu democrático. El rescate del principio es fundamental antes que los mensajeros del interés a ultranza, se cobren facturas de manera anticipada en términos de vida y de futuro.

junio 25, 2009

Nace el mito

junio 24, 2009

Una red televisiva en off side


Antecedente: Televisora boliviana difunde un video de la serie "Lost" como si fuera una filmación del siniestro del avión de Air France.
Aunque pueda parecer un error sin mala fe y tengamos amistades en el medio, el hecho que ha dado la vuelta al mundo (a través de la herramienta Youtube), convirtiéndose en la noticia jocosa de la fecha, se constituye en un tema que debe llamarnos a la profunda reflexión.

Sabemos que nuestros medios de comunicación, trabajan con limitados recursos y que somos campeones en el pirateo de imágenes de redes internacionales, dado que nuestra producción nacional es localista y organizada en función de la "ley del mínimo esfuerzo" con su condicionante en el "mínimo gasto". Pero llegar al papelón protagonizado por María René Duchen (ex candidata a la Vicepresidencia de la otrora República de Bolivia, hoy Estado Plurinacional), muestra la debilidad institucional de los medios de comunicación bolivianos, sin caer en la trampa de las generalizaciones.

Valga precisar que cadenas como la involucrada en el "papelón de televisión", no mezquinan recursos a la hora de hablar de espectáculo o despliegue técnico que repercuta en ingreso publicitario. Por tanto, lo menos que se puede exigir, es que los telediarios que son los estimulantes del establecimiento de agenda, tengan un mínimo de rigurosidad a la hora de seleccionar sus contenidos, más aún, siendo una estructura de alcance nacional y con una de las más importantes inversiones y facturación.

El síndrome de las audiencias afectadas que desarrolló Orson Wells con su adaptación radial del libro "War of the worlds", que servía de modelo analítico de los efectos de los medios, hoy se vuelve contra el propio medio, que cae en la trampa de un emisor bromista que engaño de manera fundamental a un cándido, ingenuo o poco riguroso, equipo de prensa. El cazador resultó cazado.

La disculpa puede ser teorizada en una ley de Murphy, pero lo cierto es que la profesionalidad se mide a través de la investigación y la credibilidad de la fuente. Días antes, muchos de nosotros recibimos el mismo mensaje y lo mínimo que pudimos hacer es desconfiar, pues el mensaje era un anónimo que había entrado como mensaje masivo sin un origen claro. Otorgar una primicia a una fuente indeterminada nos obliga a sentir esta vergüenza ajena como bolivianos y llegar a ser noticia internacional en los espacios insólitos.

mayo 20, 2009

Medios, Poder, Agenda y Discurso

Si alguna característica trajo consigo la apertura democrática en 1982, fue la irrupción de los medios privados de comunicación. Esa primavera y verano democráticos fueron el espacio propicio para el inicio (un poco tardío) de la actividad mediática y periodística bajo los criterios de mercado que en el mundo se desarrollaban bajo los códigos occidentales y neoliberales. La escena política comenzó a verse afectada con la aparición de esos nuevos y poderosos “outsiders” que provenían de una dimensión distinta del continuo Sociedad – Estado, pero que llegaban con la finalidad de instalarse y consolidarse en las futuras relaciones de mediación entre ambos sujetos.

Los noticieros (telediarios) se constituyeron en el escenario principal de nacientes espectáculos orientados a un supuesto “control” en nombre de la sociedad, con sus consecuentes afectaciones a los transitorios actores que se sucedían en la formalidad de las reglas democráticas. “Mirsubishis” y “narcovínculos” eran fogosamente presentados en un show cotidiano de denuncia de corrupción, principalmente. En muy pocos años, los “outsiders” adquirieron un poder e influencia determinantes a través de esquemas y formatos importados, pero también autóctonos, de difusión de la realidad fundamentalmente política, incorporando también detalles de frivolidad a las que los sujetos políticos atendían de manera complaciente. El denominado “cuarto poder” se constituyó así en un Supremo Poder, donde políticos, ciudadanos y consumidores comenzaron a sobrevivir en “medio del miedo a los medios”.

Las agendas propuestas desde el sistema político llegaban al espacio público con la debilidad de la fragmentación y la cesión de las estructuras partidarias. Éstas reflejaban las consecuencias de la fragilidad institucional condicionada por pactos y chantajes para el disfrute del poder. En ese contexto, las luchas intestinas de los esquemas de poder (generalmente cuoteado) encontraban el escenario principal para la presión y pugna en los sets de televisión, los micrófonos de la calle y en la tinta de las primeras planas o los influyentes espacios de opinión. Ese espejismo de poder mediático despertó la ilusión e interés de inversionistas provenientes del mercado, hambrientos de poder y “glamour”. Empresarios de otros ámbitos económicos, grupos Internacionales y hasta pequeños emprendedores, decidieron hacerse a las aguas de los medios, con más apetito de poder e influencia que de rédito económico, en sí mismo. Sin dejar de mencionar que el ritual electoral, la propaganda estatal, el favor político institucional y la naciente publicidad política, permitieron amasar algunas pequeñas fortunas.

La espectacularización y la personalización de la política, fueron los insumos de medianas fábricas de liderazgo de opinión, con su consecuente creación de un “stablishment mediático” que se posicionó por encima del bien y del mal, cual jueces divinos e intocables. El desprestigio, la denuncia y la frivolización, contribuyeron de manera fundamental al socavamiento de las estructuras de un sistema partidario que se podría en sí mismo con sus contradicciones de corrupción, tranza y prostitución política. La pugna por la agenda pública, era un juego perverso que mostraba un ganador recurrente: los medios. La agenda política era propuesta desde el origen institucional político, pero la agenda mediática imponía su ritmo y reglas de acuerdo a intereses, por cierto también políticos, pero disfrazados en su virginal posición en la sociedad otorgada por ellos mismos.

Los políticos temían a los medios y a los periodistas; por su parte muchos sujetos mediáticos (entre ellos, algunos periodistas) se dejaban seducir por el canto de sirena de la política, cruzando la línea que separaba la intimidad de cada espacio para entrar en un círculo vicioso de ensayo, error y fracaso. Los medios eran una “moledora de carne” para los políticos, pues evidenciaban su errores (o delitos) en agendas tiranas; los sujetos de los medios no de distinguían de los otros en la práctica y forma política de la democracia pactada y los resultados son conocidos como el derrumbe del sistema de partidos, pero que alcanzó a la propia lógica de los medios en su impacto. Si en los años 90, la credibilidad ciudadana en los medios arrojaba números azules, hoy los sondeos muestran menores puntajes y alguna que otra calificación en rojo.

El proceso iniciado por Evo Morales, intuyó las formas de relación y optó por una estrategia distinta de apropiación y control de la agenda pública. La polarización de la sociedad a la que se ha arribado luego de tres años de gobierno, ha situado a los medios de comunicación privados en un extremo de la misma, cortando la capacidad de imponer ritmos y reglas en la relación pública. Las formas y las ideas de la democracia del polo gobernante difieren totalmente con las visiones del anterior sistema político y por supuesto de los medios surgidos en esa relación histórica. La polarización propuesta por Morales y su equipo político, ha tenido la capacidad de imponer una metodología en su accionar público, en su lógica política, en su agenda y en su discurso. Comienza por el desprestigio (fundamentado o no), luego llega a la confrontación, para finalmente rematar con la judicialización de las relaciones. El método ha sido exitoso en su relación con el anterior sistema de partidos a punto de neutralizarlo y posteriormente buscar su eliminación definitiva. De igual manera, ha logrado hacerlo con los esquemas opositores emergentes (liderazgos cívicos y regionales), para finalizar con los otros sujetos de riesgo: los medios privados. El juicio al periódico La Prensa, repite el método elocuentemente y de seguro en la receta venezolana buscará la eliminación de los adversarios (enemigos) mediáticos, a través de presiones sociales, fiscalizaciones tributarias, descalificaciones públicas y hasta la vía judicial.

La intención es coherente con su lógica y visión hegemónicas. Las formas plurales que involucran cesiones, distribuciones, pactos y garantías individuales y sociales en relación al poder; se enfrentan a una visión colectivista tendiente a la igualación socio económica, a la centralización de la decisión y a un control hegemónico del poder. En esa dimensión ética, los medios privados dejan de ser el cuarto poder o el supra-poder que constituyeron en la anterior formalidad democrática, para convertirse en un factor más de la polarización. Dejando su capacidad de “mediación” obtenida por fuerza en algún momento de su desarrollo, se ven obligados a resignar su posibilidad de imposición o decisión respecto de la agenda, como lo hacían en el anterior contexto y situación. Su capacidad de filtro de discurso y establecimiento de agenda, se vuelve limitada, pero además cuestionada, dada su nueva situación de formar parte de un extremo de la polarización. El futuro se torna difícil y sus opciones de sobrevivencia los obligarán a mirar nuevamente a la determinante económica como su vigencia en la sociedad, pues el poder y la influencia, parecen haberse restringido en sus posibilidades.

mayo 18, 2009

Benedetti inmortal


Si te quiero es por que sos, mi amor, mi cómplice y todo... y en la calle codo a codo,...somos mucha más que dos...
Grande Benedetti

Ha muerto Guillermo Lora


Guillermo Lora, Líder del POR y consecuente activista del Trostkismo boliviano. Fundamentalista de la Revolución Permanente, fue consecuente con su línea hasta el día de su muerte. Su relación con el poder no llegó más que a su crítica teórica e intelectual, por décadas. Maestro de generaciones e inocuo opositor desde sus trincheras fundamentalmente universitarias. Su aporte a la historiografía, seguramente serán el mayor legado de su reflexión y obra, que distinguirán el sujeto del intelectual. Paz en su tumba.