julio 29, 2008

¿Defensores de la derecha?

El proceso de “cambio” encabezado por Evo Morales ha tenido la virtud (o el defecto, según se quiera ver) de polarizar y reducir el continuo ideológico entre quienes los apoyan y los que no. Los primeros son sus aliados y amigos, por el contrario los que discrepan son sus declarados enemigos. Fácil receta para generar adhesiones y pasiones, en un camino procedimental y discursivo al que han apostado el presidente y su entorno más cercano. El discurso de los gestores del “cambio” es envolvente, repetitivo y utiliza las probadas fórmulas de la descalificación, la denuncia, la judicialización y la amenaza al enemigo (pues ha dejado la calidad de adversario). En ese juego de estar a favor o en contra, los matices son imposibles. Discrepar con Evo es defender a la derecha, a la oligarquía, a cuatro familias y/o al neoliberalismo. La reducción perversa es una fórmula muy antigua que busca determinar “buenos y malos” en una perspectiva de negro y blanco, sin tomar en cuenta la escala de grises.

El discurso es tan eficaz que muchos hemos llegado a interpelarnos y terminamos preguntándonos y cuestionándonos sobre nuestra adhesión política y hasta sobre nuestra propia escala de valores. Desde enero de 2006, los críticos al status quo, nos hemos visto arrinconados en nuestra individual acción, con la fuerza y el ímpetu discursivo de los administradores del poder a la cabeza de Evo Morales y el MAS. La crítica como ejercicio y derecho, transforma su naturaleza en la etiqueta y la reducción. La propaganda actúa como fuerza de sostenimiento y la crítica al régimen es bautizada como la “defensa de la derecha”. Los principios de la “izquierda” habrían sido conquistados por los “revolucionarios” de turno y los que no estén de acuerdo se pasan automáticamente al lado de la “reacción”.

Los Referéndum por Estatutos Autonómicos nos ubicaron en el dilema sobre nuestra adhesión simbólica a un tipo de país, respecto de la defensa o condena de las autonomías, sin posibilidad de cuestionar los alcances mínimos o máximos, establecer debate y proponer alternativa. El Referéndum Revocatorio, actualmente nos sitúa de manera obligada en la posibilidad de defender a personajes como Pepe Lucho Paredes o Mánfred Reyesvilla, por el solo hecho juzgar negativamente la marcha del gobierno y la gestión de Morales. La reducción simbólica y discursiva hábilmente administrada por el gobierno es proponer un disyuntiva maniquea, de que el votar en contra la continuidad del presidente, significaría implícitamente el apoyar a Prefecto opositor que nos tocare.

En el plano mediático, de igual manera, a partir de la voluntad de etiquetar de parte de los inquilinos de la Plaza Murillo y su consecuente reacción en la toma de posición de los medios más influyentes del país, ha implicado a la ciudadanía, proponiendo que criticar al canal 7 es implícitamente asumir la posición de medios como UNITEL o los otros medios del activismo regional e ideológico. Así, la intención es hacernos aparecer defendiendo “por defecto” (antes que por afecto) a la reacción. La posibilidad SI/SI o NO/NO pareciera inconcebible y se torna funcional a los polos del conflicto. Que difícil resulta razonar y proponer censurar con el voto al gobierno sin tener que apoyar a un Manfred o un Pepelucho, conociendo que de ambos polos del conflicto, no se fabrica una sola solución.

julio 15, 2008

Saludando de Julio el gran día


Porque mi ciudad sea la referencia nacional de siempre, porque deje su estrangulamiento y deje de vivir al ritmo de los mezquinos intereses de unos pocos en desmedro de los muchos. Porque vuelva a ser el espacio de la libertad y la propuesta. Por todo ello SALUD paceños, SALUD La Paz, SALUD Libertad.

julio 09, 2008

Conspiranoia II

Hace varios meses, publiqué un post al respecto de la escalada de afirmaciones sobre supuestas conspiraciones que fueron denunciadas por el Gobierno y por los sujetos opositores. La "conspiranoia" no ha cesado, más bien se ha incrementado. El vértigo de la conspiración, nos sitúa en un contexto de "guerra fría" donde todos comenzamos a desconfiar de todos. Los escenarios de conspiración se establecen con mucha imaginación, creatividad y hasta con la propia realidad. USAID, Ponchos Rojos, Unionistas, Chachapumas F10, Venezolanos, De la Cruz, Nación Camba, Medios de Comunicación y Grupos Delta, entre otros tantos, moldean el imaginario colectivo, cimentando las formas de la diferencia y la desconfianza.

julio 01, 2008

Todo un personaje


El hombre es todo un personaje, claro que de una historieta rara y poco entendible. El personaje es convocado con afán recurrente y es la ficha fundamental de los programas matinales y nocturnos de las redes de televisión (especialmente cruceñas), pues el hombre vende y genera polémica. El personaje se atribuye la salida de Sánchez de Lozada del gobierno y la representación de un ciudad de más de 800 mil habitantes. El caballero amenazó con marchar a combatir a Santa Cruz muchas veces y con varios inventos, a saber: los "Talibanes Aymaras" fue un producto de gran éxito mediático (que pasó de la lucha social a los rings de la lucha libre, por increíble que parezca) y el anuncio de la "fundación" de "una nueva ciudad en plena ciudad de Santa Cruz" (digno de Les Luthiers), fue otro "hit" de alto rating televisivo. El sujeto, estuvo envuelto en la violenta e irracional de ataque a bares y lenocinios de la ciudad a la que dice representar, el problema es que en el ajuste legal, fue denunciado de extorsión y matonaje, al mejor estilo de la mafia Newyorquina.

El sujeto da para todo, recién encabezó la movida de protesta a la Embajada Norteamericana y se dio el gusto de quemarla en San Juan con un modelo a escala (obviamente todo fue televisado). La última es de fábula: reconoció a nombre del gobierno (no sabemos si es parte de él) que el atentado de Yacuiba o los universitarios aprehendidos con dinamita en Sucre, forman parte de un camino revolucionario que hay que recorrer y del cual él es suscriptor. Afirmó haber sido invitado a participar en acciones similares por personajes ligados al gobierno, pero "por razones de tiempo" no pudo asumirlas plenamente. Carlos Valverde se refirió al hecho con bastante propiedad gráfica sobre éste último hecho diciendo que si verdaderamente este sujeto estuviera comprometido en ese tipo de hechos, ya habría sido ajusticiado por sus propios camaradas, bajo el cargo de delator.

Lejos de la anécdota, que puede parecer lúdica y risible si uno no la ve situación en contexto, el personaje muestra claras señales de desequilibrio mental. Lo que no tendría mayor relevancia social si su presencia en los medios (alentada y fomentada por varios productores de programas) no fuera tan recurrente, pero fundamentalmente orientada a la polémica y la polarización. Algún estudio empírico que me toco desarrollar, mostró que el sujeto es fuente privilegiada para redes televisivas como la RED UNO y UNITEL. La pregunta inevitable es saber si esa elección de fuente se corresponde a una realidad de mínimo criterio objetivo, o busca privilegiar el escenario de conflictividad extrema en el que miramos el noticiero televisivo como parte de nuestra cotidianidad desde hace algunos años. Finalmente el personaje, existe y es probablemente inocuo en su real acción, pero la perversidad esta en el manejo recurrente de su cobertura noticiosa y amplificación mediática. Los guionistas de estos desastres mediáticos que vienen alentando la cinematográfica y mercantil visión de personajes ("buenos y malos", según se quiera ver) como "Ponchos Rojos","Unionistas" y "Talibanes Aymaras", deberían comprometerse más con la realidad y aportar al sentido de la crítica desde una perspectiva más honesta. Pero claro, hay que comprender también que la verdad, la mayoría de las veces, no vende.