octubre 26, 2007

¡¡¡Cabrón!!!

"No sé lo que pasó, iba muy borracho y punto". El agresor del tren, conocido como el "locandis" en su pueblo, se mostró arrepentido ante los medios de comunicación pero no pudo reprimir su actitud amenazadora....


¿Qué se puede decir?, ¿cómo calificar? Mi primera reacción fue de indignación y de mis entrañas salió el epíteto que titula este post. Que jodido vivir en una tierra así. Pero ¿qué distinta es esa realidad de la nuestra? Días atrás en Santa Cruz fue detenido un jovenzuelo que propinó tremendo cabezaso a un camarógrafo de una canal que seguía la acción de los oficiales de Tránsito a conductores en estado de ebriedad. En su "borrachera" afirmaba que él no era ningún "cunumi", que no era "cholo" y que por eso no podía ser detenido. Otra muestra se vió en los medios locales, cuando el padre de un joven agredido en una acción policial, gritaba y abofeteaba a éstos afirmando que eran unos "collas de mierda" y que eran una "raza maldita".

Acaso todos los días no vemos en calles de La Paz o Cochabamba (para mencionar dos lugares como ejemplos), indivíduos etiquetar a sus similares con epítetos como "indio de mierda", "cholo tal por cual", "birlocha", "cunumi", "colla", "negro" y tantos insultos inherentes al desprecio y la intolerancia al "otro". En nuestro país, el "otro", normalmente es indígena, moreno, pobre, no maneja el idioma español y agrede que ocupe espacios que creemos circunscritos a los entornos próximos con los cuales nos sentimos cómodos.

Nuestro sentimiento generalizado al ver las imágenes que recorrieron el mundo de lo sucedido en el Metro de Barcelona, fue de unánime condena. Pero acaso nosotros no hemos sido de una u otra forma parte de acciones parecidas. Quien sabe nunca tan violentamente manifiestas, pero cuánto desprecio e intoleranca desborda por nuestra cotidianidad íntima. Acaso no hemos sido cómplices por acción u omisión cuando hemos visto situacions parecidas.

Nuestro país contiene vehículos de exclusión e intolerancia seculares. La familia, la escuela y la interacción social, fomentan las formas excluyentes y hasta violentas. Somos un país racista, intolerante y estamos a punto de volvernos tan violentos como el cabrón de Barcelona. Sirva entonces esta lección que nos llega de fuera para hacer un examen de conciencia desde adentro. De nosotros y de nuestra realidad. Haciendo ese inicial ejercicio, quien sabe podamos establecer algún principio de reflexión positivo, para no solo condenar lo que llega como suceso internacional, sino para mejorar nuestra propia acción individual y colectiva sobre nuestra propia conducta respecto del diferente, pues el riesgo de ser víctimas de esa diferencia es también latente.

7 comentarios:

Edson H. dijo...

Creo que la eliminacion del racismo es una de nuestras asignaturas pendientes. Si nos tomamos en serio la transformaciòn de nuestro paìs, el racismo debe ser uno de los ejes transversales. De otro modo, cualquier otro avance serà envano y màs bien nos harà retroceder. Saludos.

Julio Aliaga Lairana dijo...

Si señor. Cuando hablaba de discriminación con los inmigrantes bolivianos en España, muchos reconocían que se estaba mejor en Madrid o Barcelona que en La Paz o Santa Cruz. Que el racismo y la discriminación de por acá es más grande y generalizada, más común, por lo que se suele notar y cuestionar mucho menos.

escéptico dijo...

Miramos la paja en ojo ajeno y no vemos la viga que tenemos en el nuestro. El racismo en Bolivia es tan terrible y violento como en cualquier parte del mundo, lo que pasa es que lo evadimos o lo ignoramos.

RONALDO dijo...

Me sumo a la voz de condena y a la de reflexión. Lo que vimos es grave pero nosotros lo ejercemos simbólicamente, verbalmente, en todos los ámbitos de nuestra vida. ¿Seré yo maestro?

Hada del tejado dijo...

Es cierto que hay regionalismo en nuestro país pero tampoco es general. Yo nunca he sido regionalista con nadie y he vivido en La Paz por mucho tiempo y nunca tuve problemas allá por ser camba. Recuerdo más haber dicho camba e m… tanto jugando como con enojo. Me pareció un hombre estúpido el tipo ese que insultaba a los policías por defender a su hijo que estaba infringiendo una norma de seguridad que pretendía protegernos a todos (Era la de no estacionar en los bancos para evitar asaltos) reprocho esa conducta y sus insultos regionalistas, pero también hay quienes queremos a todos los bolivianos vengan de donde vengan y no somos pocos.
Aquí les dejo un link de un video precioso de los Negro y Blanco http://www.youtube.com/watch?v=DtmMDDl3Wlw

LIBRE PENSADOR dijo...

gracias a todos por sus comentarios. Creo que coincidimos en lo general.
Hada del Tejado: Es bueno recordarme que nada puede ser generalizado. Por suerte hay gente como tu que busca ese cambio de actitudes. Sigamos provocando la reflexión y me encanto el video de los Negro y Blanco, ojala pudieramos ser como esas marionetas.

Anónimo dijo...

Me adhiero al título del post. Es un CABRÓN!!!
Penche